Fases de la gestión del arbolado
Consiste en definir estrategias, programas y acciones para garantizar el adecuado manejo y desarrollo del arbolado urbano a corto, mediano y largo plazo.
Corresponde a la organización y gestión de la información, los permisos, las autorizaciones, los inventarios y demás herramientas necesarias para el manejo del arbolado de la ciudad.
Incluye las acciones orientadas a proteger, mantener y mejorar las condiciones de salud, estabilidad y permanencia de los árboles.
Consiste en el análisis técnico de los árboles para conocer su estado físico, sanitario y estructural, así como su interacción con el entorno urbano.
Comprende las actividades de verificación y control para evaluar el cumplimiento de las acciones de manejo autorizadas y el estado del arbolado a través del tiempo.
Equipos especializados
Estas herramientas permiten obtener información especializada para el diagnóstico del estado físico y sanitario de los árboles.
Tomógrafo
- Permite analizar el interior del tronco para identificar posibles afectaciones, como cavidades, deterioro o pudrición, que no son visibles desde el exterior.
Tree Radar
- Permite evaluar las raíces y las condiciones del suelo alrededor del árbol, proporcionando información sobre su estructura y estabilidad.
¿Cuándo se utilizan estos equipos?
El uso de equipos especializados se define con base en:
- La evaluación y justificación técnica del profesional forestal.
- La complejidad del caso evaluado.
- La disponibilidad operativa de la entidad.
- El volumen de solicitudes y atenciones en curso.
- Los antecedentes de emergencias o eventos reportados en la zona.
¿Por qué no se utilizan en todos los árboles?
Bogotá cuenta con una gran cantidad de árboles en espacios públicos y privados. Por esta razón, los equipos especializados se utilizan en casos específicos en los que se requiere información adicional para complementar la evaluación técnica.
La Secretaría Distrital de Ambiente prioriza su uso de manera eficiente, garantizando que los recursos técnicos y operativos se destinen a las situaciones que realmente lo requieren.
En áreas con una gran cantidad de árboles, se pueden aplicar metodologías de muestreo que permiten obtener información representativa, sin necesidad de evaluar cada árbol de manera individual mediante estos equipos.
Conductas que NO deben realizarse
Podar árboles sin autorización
Las podas no autorizadas pueden afectar la salud y la estabilidad del árbol.
Talar o intervenir árboles ilegalmente
La tala sin permiso constituye una infracción ambiental.
Quemar residuos cerca de los árboles
El fuego puede afectar las raíces, el tronco y las condiciones fitosanitarias.
Depositar escombros o materiales sobre las raíces
Esto impide la adecuada oxigenación y el crecimiento del árbol.
Clavar avisos, cables o elementos en el tronco
Estas acciones generan daños físicos y facilitan la aparición de enfermedades.
Estacionar vehículos sobre zonas verdes o raíces
Esta práctica puede compactar el suelo y afectar el desarrollo del árbol.
Arrojar sustancias químicas o residuos
Los contaminantes afectan el suelo y la salud del arbolado.
Realizar traslados sin autorización
El traslado de árboles requiere evaluación y manejo técnico especializado.
Evite utilizar los árboles como baños públicos
Esta práctica puede afectar las condiciones del suelo y contribuir al deterioro del arbolado urbano y de los espacios públicos.
Importante: Realizar estas acciones sobre los árboles puede constituir una infracción ambiental y dar lugar a sanciones conforme a la normativa ambiental vigente.


