POT Bogotá Reverdece: la propuesta más sostenible de los últimos años

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) se está construyendo para tener una Bogotá mejor planeada en los próximos años. El aspecto ambiental es fundamental para lograr una ciudad que esté a la altura de los retos actuales y, por eso, la propuesta de POT, con su componente ambiental, es la más verde que se haya tenido.

"Este POT es una apuesta ambiental que garantizará que las áreas protegidas no estén aisladas y, por el contrario, haya medidas de lineamientos para que se conecten, enriquezcan la biodiversidad de la ciudad y permita ser resiliente ante la crisis climática", indicó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

Principalmente, este POT busca solucionar problemas ambientales y estructurales que tiene la ciudad, además de proteger y devolverle la importancia y jerarquía que merece la Estructura Ecológica Principal (áreas verdes protegidas). Ampliarla en cerca de un 30 % es uno de los principales objetivos para que Bogotá sea más resiliente y esté adaptada y preparada para enfrentar la crisis climática.

"Tenemos la deuda de incorporar el cumplimiento de los fallos del río Bogotá y los Cerros Orientales, tenemos la ausencia de medidas específicas de protección y conservación para ecosistemas estratégicos tan importantes como el páramo de Sumapaz. Teníamos también que incorporar medidas de adaptación y mitigación de cambio climático, como lo hace este POT, no solo en los temas ambientales, sino de manera transversal, y teníamos en las 190 herramientas insuficientes para lograr la conectividad estructural y funcional entre los elementos de la Estructura Ecológica Principal", agregó la secretaria Urrutia. 

Bogotá tendrá dos nuevos humedales declarados, Hyntiba - Escritorio y Tingua Azul, pasando de 15 a 17 de estos ecosistemas. Adicionalmente, las áreas declaradas se ampliarán en un 20 %. Estos espacios cambiarán de nombre, ahora serán reservas ecológicas, lo que permitirá una mayor protección para que en el futuro no se ejecuten obras de endurecimiento ni se realicen actividades de recreación activa. Adicional a esto, la totalidad de los humedales del Distrito contarán con protección a través del sistema hídrico, que permitirá conservar los humedales que no hacen parte de las áreas declaradas.

La reserva Thomas van der Hammen se consolidará y conservará, los Cerros Orientales permanecerán como suelo protegido para que no se pueda construir allí y se declararán cuatro nuevos parques ecológicos de montaña (Cerro Seco, Soratama, Serranía El Zuque y Mirador de los Nevados) para un total de ocho. También se crearán cinco conectores, que permitirán crear un borde verde sobre la ciudad.

"En el POT actual las áreas protegidas no tiene instrumentos para conectar y completar el potencial de funcionalidad, este se queda corto. Tenemos áreas protegidas que son islas y que dentro pueden tener características de conservación importantes y de servicios ecosistémicos, pero que no cumplen el potencial de prestarle mejores servicios a la ciudad. Esta propuesta busca mejorar estos temas para aumentar los servicios ambientales en Bogotá", puntualizó Carolina Urrutia. 

Esta propuesta de POT contempla la creación de Paisajes Sostenibles, que serán áreas donde se permitirán actividades agropecuarias con elementos de protección ambiental y que dignifican e involucra a los campesinos de la zona rural de la ciudad.

La calidad del aire, uno de los mayores problemas ambientales de Bogotá, se abordará de manera integral. Se crearán las Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA) que buscarán implementar acciones para mejorar la concentración de contaminantes en algunos sectores críticos de la ciudad.

"En estas zonas se concentran acciones de mitigación de emisiones de contaminantes, al mismo tiempo que se busca disminuir la vulnerabilidad de las personas frente a la mala calidad del aire", finalizó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

Este será un POT que le apuesta al reverdecimiento, a la conectividad ecosistémica y a la atención de la emergencia climática, todo esto con participación, decisión y confianza entre todos los actores de la ciudad.

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es un instrumento de planeación que busca planificar el ordenamiento del territorio urbano y rural, en este caso de Bogotá, para los próximos años (hasta 2034).

Bogotá pasará a ser la ciudad del reverdecimiento.